Panorama / Moncloa / Grok / Pepe Contreras
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, culminó el pasado día 29 de agosto en Senegal la gira a África, en la que ha visitado también Mauritania y Gambia con el propósito de reforzar la cooperación bilateral con estos países para afrontar el desafío migratorio con un enfoque integral. Durante su visita a Senegal, el presidente ha sido acompañado por el ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, y la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz.
Pedro Sánchez, en su política de inmigración, parece buscar una solución que equilibre la seguridad, la economía y los derechos humanos, lo que algunos podrían interpretar como una «cuadratura del círculo». Su estrategia incluye la promoción de la inmigración regular y circular, donde los inmigrantes son formados en sus países de origen para luego trabajar legalmente en España, especialmente en sectores con demanda laboral. Esta política se presenta como una solución humanitaria y económica, pretendiendo abordar la inmigración irregular al tiempo que se beneficia de la mano de obra.
Sin embargo, esta política ha generado un debate polarizado. Por un lado, se critica por ser insuficiente o mal encaminada, argumentando que no aborda eficazmente la inmigración irregular y podría, en el mejor de los casos, ser una gota en el océano frente a las necesidades reales. La oposición, como el PP, ha acusado a Sánchez de fomentar una «invasión» o de no tener una política migratoria de Estado, sugiriendo que sus medidas podrían, en lugar de disuadir, incentivar más inmigración ilegal debido a un posible «efecto llamada».
Por otro lado, desde sectores más progresistas, se le acusa de alinearse con discursos de derecha al hablar de la necesidad de devolución de inmigrantes irregulares, lo que se ve como una concesión a la xenofobia o al menos a una política de seguridad que prioriza la expulsión sobre la integración o la regularización.
En el contexto de los países de origen, la política de Sánchez busca cooperación para controlar las salidas irregulares, pero esto también ha sido visto con escepticismo. Mientras algunos ven en ello una oportunidad para desarrollo y cooperación, otros critican que no aborda las causas profundas de la migración, como la inestabilidad política o la falta de oportunidades económicas.

En resumen, la política de inmigración de Pedro Sánchez intenta reconciliar la seguridad con la humanidad, pero se encuentra en un terreno minado de críticas por todas partes. Mientras algunos ven en sus esfuerzos un intento genuino de encontrar un equilibrio, otros lo consideran insuficiente o mal direccionado, reflejando las complejidades y las tensiones inherentes a la gestión de la inmigración en un mundo globalizado y en un contexto democrático donde la opinión pública es diversa y a menudo polarizada.
Reuniones
Pedro Sánchez se ha reunido con Bassirou Diomaye Faye, presidente de la República de Senegal, con quien ha coincidido en el excelente estado de las relaciones bilaterales que mantienen ambos países. En este sentido, el presidente del Gobierno ha trasladado al presidente Faye su reconocimiento por el liderazgo a nivel regional, especialmente en el Sahel. «Esta región tiene máxima relevancia estratégica para España, y queremos contribuir a su estabilidad y prosperidad», ha subrayado. Del mismo modo, ha querido poner en valor el papel de mediación personal del presidente Faye en la CEDEAO con Mali, Burkina Faso y Níger.
Durante la reunión bilateral, ambos líderes han abordado cuestiones de interés mutuo y, entre ellas, el refuerzo de los mecanismos de colaboración en los ámbitos migratorio, de seguridad, económico y de cooperación al desarrollo, como refleja en la Declaración Conjunta que se ha adoptado.
Asimismo, se ha firmado un nuevo Memorando de Entendimiento (MoU) en materia de migración circular para ampliar y mejorar el ya existente, con la intención de incorporar nuevos sectores de actividad e incluir la formación y la capacitación de trabajadores senegaleses que se desplacen a España. Pedro Sánchez ha subrayado que la contratación en origen y la migración ordenada «nos conviene a todos, nos vacuna contra quienes hacen de la migración irregular un negocio y frente a quienes utilizan esa migración irregular como una excusa para extender el odio y la xenofobia».
En este sentido, el presidente del Gobierno ha reiterado la importancia de proyectos como ‘Tierra Firme’, que conoció de primera mano en el Instituto Cervantes de Dakar, dirigido a la formación de jóvenes senegaleses víctimas de migración irregular.
Entre los acuerdos suscritos entre España y Senegal destaca también una declaración de intenciones en materia de seguridad sobre la lucha contra la criminalidad organizada. En este sentido, ambos líderes han coincidido en que la seguridad es imprescindible para mejorar el bienestar de todos y han puesto en valor que las fuerzas y cuerpos de seguridad de ambos países trabajan juntos desde hace años, en un ejemplo de cooperación operativa bilateral.
El presidente del Gobierno ha hecho un balance positivo de su gira a África y ha querido reconocer el gran esfuerzo de estos tres países «para frenar el drama de miles de personas que arriesgan su vida buscando un futuro mejor».
En este sentido, Pedro Sánchez ha destacado que el Gobierno de España está decidido a contribuir a ese esfuerzo en tres ámbitos: en primer lugar, creando nuevas oportunidades de desarrollo económico; en segundo lugar, apoyando la lucha contra las organizaciones criminales, con el refuerzo de las capacidades de estos países en materia de seguridad; y, en tercer lugar, ofreciendo alternativas en el marco de la migración regular y segura, como la apuesta por la migración circular.
Más información
Declaración conjunta del Reino de España y la República del Senegal (PDF)

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