Panorama / con datos de Interpol
«Es un deber ciudadano colaborar, me conmueven esas historias de mujeres olvidadas. Aquí estamos para ayudaros a esclarecer los casos. Algunos compañeros y compañeras han abandonado este grupo de mensajes dirrectos creado por el equipo de comunicación de Interpol. Están en su derecho. Buenas noches y buena suerte. http://www.panoramaonline.org Pepe Contreras
Identify Me’ es un llamamiento público para identificar a mujeres cuyos cadáveres fueron encontrados en seis países europeos, muchas de las cuales se cree que fueron asesinadas. La mayoría de ellas murieron hace 10, 20, 30 o incluso 40 años, y fueron encontradas en Bélgica, Francia, Alemania, Italia, Países Bajos o España.
A pesar de las exhaustivas investigaciones policiales, estas mujeres nunca fueron identificadas, y las pruebas sugieren que algunas de ellas podrían proceder de otros países.
«No sabemos quiénes son, de dónde vienen ni por qué se encontraban en estos países. Les pedimos que nos ayuden a difundir información para ayudar a identificar a estas mujeres desconocidas cuyos cadáveres fueron encontrados en Europa en las últimas décadas».
Las investigaciones han revelado detalles que añaden complejidad al enigma. Las pruebas recopiladas sugieren que muchas de estas mujeres podrían no ser originarias de los países donde fueron encontradas, lo que plantea la posibilidad de que fueran extranjeras, quizás viajeras, migrantes o personas desplazadas por circunstancias desconocidas.
Sin embargo, las preguntas fundamentales permanecen sin respuesta: ¿Quiénes eran estas mujeres? ¿De dónde provenían? ¿Qué las llevó a estar en esos lugares en el momento de su muerte? Las autoridades creen que detrás de cada caso hay una historia que merece ser contada y un nombre que debe ser devuelto a estas víctimas.

El llamamiento ‘Identify Me’ busca ahora la colaboración ciudadana para romper el silencio que rodea estos casos. Las autoridades han recopilado información clave sobre cada mujer —como descripciones físicas, ropa o pertenencias encontradas en la escena, y en algunos casos reconstrucciones faciales— que está siendo compartida con el público.
El objetivo es que alguien, en algún lugar, pueda reconocer a una de estas mujeres o aportar datos que conduzcan a su identificación.
«Por ello, se hace un pedido urgente a la población: ayúdennos a difundir esta información. Compartan los detalles de estos casos, revisen las imágenes y datos disponibles en las plataformas oficiales del proyecto, y reflexionen sobre si alguna de estas historias les resulta familiar. Cualquier pequeño indicio —un recuerdo, una conexión, un nombre— podría ser la pieza que falta para resolver estos misterios y dar closure a estas mujeres cuyos destinos han permanecido en la sombra durante tanto tiempo» señalan desde Interpol.
Lanzada inicialmente en mayo de 2023 con 22 casos de Bélgica, Alemania y Países Bajos, la iniciativa se expandió en octubre de 2024 para incluir a Francia, Italia y España, alcanzando un total de 46 casos sin resolver. Cada uno de estos misterios representa una vida interrumpida y una deuda pendiente con la justicia.
A pesar de los avances en tecnología forense y las exhaustivas investigaciones policiales, estas mujeres permanecen como desconocidas, y las pruebas sugieren que muchas no eran originarias de los lugares donde fueron encontradas, lo que añade una capa de complejidad a su identificación. ¿Quiénes eran? ¿Qué las llevó a esos países? ¿Por qué nadie las reclamó?
Ejemplos reales que ilustran el misterio
Entre los casos destacados está el de Rita Roberts, una mujer británica cuya identificación marcó un éxito temprano para ‘Identify Me’. Rita, de 31 años, dejó Cardiff, Gales, en febrero de 1992. Su familia recibió una última postal suya en mayo de ese año, pero su cuerpo fue hallado el 3 de junio de 1992 en Amberes, Bélgica, víctima de un asesinato. Durante 31 años, permaneció sin nombre hasta que, en 2023, sus familiares reconocieron un tatuaje distintivo de una rosa negra tras verlo en la cobertura mediática del proyecto. Este caso demostró el poder de la colaboración pública, pero también subrayó cuántas otras historias siguen en la sombra.
Otro caso conmovedor es el de «La chica con la moneda de 10 peniques», encontrado en Le Cellier, Francia, en noviembre de 1982. Se estima que tenía unos 16 años cuando murió. Su cuerpo fue descubierto con una moneda británica de 10 peniques y un llavero en forma de Napoleón, lo que sugiere un posible vínculo con el Reino Unido. A pesar de estos detalles, su identidad sigue siendo un enigma más de cuatro décadas después. ¿Era una viajera? ¿Una estudiante extranjera? Las pistas son escasas, y el tiempo ha borrado muchas esperanzas de respuestas.
En Alemania, el caso de «La mujer del bosque de Altena-Bergfeld» sacude por su brutalidad. Encontrada el 2 de junio de 1997, esta joven, de entre 18 y 22 años, había sido violada, estrangulada y quemada en un sendero forestal. La investigación reveló que había vivido en la región del Benelux durante años tras una infancia en Europa del Este, pero ninguna base de datos ha coincidido con su perfil. Su caso es un recordatorio de cómo la movilidad transfronteriza puede complicar la identificación.
Desde Italia, destaca «La mujer con los tatuajes de pantera y escorpión», hallada en el río Po, en Carbonara di Po, en 2008. Sus tatuajes —una pantera en el omóplato derecho y un escorpión con un «5» o una «S» en la espalda— son pistas únicas, pero no han llevado a su identificación. ¿Era una turista, una inmigrante, o alguien cuya vida pasó desapercibida en su comunidad? El misterio persiste.
En España, el caso de «La mujer que no estaba sola» añade un giro intrigante. Encontrada en una habitación de hotel en Premià de Mar en 1999, con las manos atadas, su muerte apunta a un acto violento. Las circunstancias sugieren que no estaba sola en sus últimos momentos, pero nadie ha reclamado su cuerpo ni ha aportado pistas sobre su identidad. Este caso, como muchos otros, refleja la vulnerabilidad de quienes podrían haber estado lejos de casa.
Un llamado a la acción
El proyecto ‘Identify Me’ utiliza herramientas avanzadas —reconstrucciones faciales, análisis de ADN, perfiles isotópicos— y publica extractos de las «Notificaciones Negras» de INTERPOL, normalmente reservadas para uso policial, con detalles como descripciones físicas, ropa, joyas o tatuajes. Sin embargo, la clave está en el público. Más de 1,800 pistas han surgido desde 2023, mostrando que la memoria colectiva puede ser decisiva.

Por eso, las autoridades piden tu ayuda. «Si alguna vez oíste de una mujer que desapareció sin explicación, si un tatuaje, una prenda o un detalle te resulta familiar, consulta los casos en el sitio web de INTERPOL. Desde «la mujer embarazada con colgantes de granates» hallada en Mimeure, Francia, hasta «la joven de Saint-Denis» encontrada en una bolsa en 2021, cada historia merece un final. Tu colaboración podría ser la pieza que devuelva un nombre a estas mujeres y justicia a sus vidas truncadas.
.Casos específicos sin resolver
- «La mujer del pantano de Worringen» (Alemania)
Encontrada el 17 de octubre de 1990 en un pantano en el distrito de Worringen, Colonia, esta mujer de entre 25 y 40 años tenía el cabello castaño oscuro y medía aproximadamente 1,65 m. Vestía una chaqueta azul y llevaba un anillo de oro con una piedra verde. Su cuerpo mostraba signos de violencia, pero la causa exacta de la muerte no se ha determinado. Las autoridades creen que podría ser de Europa del Este por el estilo de su ropa, pero tras más de 30 años, su identidad sigue siendo un misterio. - «La joven de Saint-Denis» (Francia, Operación FR01)
Hallada el 28 de abril de 2021 en una bolsa abandonada en un terreno baldío de Saint-Denis, cerca de París, esta mujer de entre 18 y 25 años medía 1,60 m y tenía el cabello oscuro. No llevaba ropa ni objetos identificativos, lo que sugiere un intento deliberado de ocultar su identidad. La autopsia indicó que fue asesinada, posiblemente por estrangulamiento. Su caso, uno de los más recientes, destaca por la falta total de pistas sobre su procedencia. - «La mujer del canal Albert» (Bélgica)
Descubierta el 19 de agosto de 2019 flotando en el canal Albert, cerca de Visé, esta mujer de entre 30 y 50 años medía 1,70 m y tenía el cabello rubio teñido. Vestía una camiseta negra con la palabra «Ibiza» y jeans azules. Su cuerpo presentaba heridas que apuntan a un homicidio, pero no había documentos ni pertenencias que ayudaran a identificarla. La policía sospecha que podría ser una turista o alguien desplazada, dada la referencia a Ibiza. - «La mujer de la carretera A12» (Países Bajos)
Encontrada el 13 de octubre de 1976 a lo largo de la autopista A12, entre Utrecht y Arnhem, esta joven de entre 20 y 30 años tenía el cabello castaño y medía cerca de 1,55 m. Llevaba un vestido azul y un collar con un colgante en forma de corazón. Fue asesinada, probablemente por golpes, y su cuerpo fue abandonado en una zanja. Este caso, uno de los más antiguos de ‘Identify Me’, sigue sin pistas concretas pese a los esfuerzos iniciales por identificarla. - «La mujer del monte Artxanda» (España)
Hallada el 18 de septiembre de 1992 cerca de un sendero forestal en el monte Artxanda, Bilbao, esta mujer de entre 25 y 35 años medía 1,62 m y tenía el cabello oscuro. Vestía una chaqueta de cuero negra y botas marrones. Su muerte fue violenta, con signos de estrangulamiento, pero no había objetos personales que dieran pistas sobre su identidad. Las autoridades creen que podría haber sido extranjera, posiblemente del norte de África o Europa del Este. - «La mujer con tatuajes de mariposas» (Francia, Operación FR06)
Encontrada el 23 de julio de 2009 flotando en el río Sena, en Athis-Mons, esta mujer de entre 30 y 45 años tenía dos tatuajes distintivos: mariposas en el hombro y la espalda baja. Medía 1,68 m y tenía el cabello castaño claro. Su ropa —un top blanco y pantalones negros— no ofrecía más pistas. La autopsia confirmó un homicidio, pero su origen sigue siendo desconocido, a pesar de los tatuajes que podrían ser un identificador clave. - «La mujer del río Po» (Italia, Operación IT01)
Descubierta el 12 de mayo de 2008 en el río Po, cerca de Carbonara di Po, esta mujer de entre 25 y 40 años tenía tatuajes de una pantera en el omóplato y un escorpión con un «5» o «S» en la espalda. Medía 1,65 m y su cabello era oscuro. Fue asesinada, y su cuerpo arrojado al agua. Los tatuajes sugieren una personalidad distintiva, pero nadie ha reconocido estos diseños en 16 años.
Un esfuerzo colectivo
Estos ejemplos son solo una muestra de los 46 casos que ‘Identify Me’ intenta resolver. Otros incluyen a «la mujer embarazada con colgantes de granates» (Mimeure, Francia, 1988), «la mujer de la camiseta Little Italy» (Alemania, 2002) o «la mujer del kilómetro 84» (Viladecans, España, 1995), cada uno con detalles únicos que podrían despertar un recuerdo en alguien. Desde su inicio, el proyecto ha recibido más de 1,800 pistas, y el caso de Rita Roberts —identificada en 2023 tras 31 años gracias a su tatuaje de rosa— demuestra que la colaboración pública funciona.
«Por eso, el llamado es urgente: revisa los casos en el sitio de INTERPOL, comparte la información y piensa si algún detalle —un tatuaje, una prenda, una historia— te suena familiar. Estas mujeres merecen recuperar sus nombres, y tú podrías tener la clave para lograrlo».
En España, el caso de «La mujer que no estaba sola» añade un giro intrigante. Encontrada en una habitación de hotel en Premià de Mar en 1999, con las manos atadas, su muerte apunta a un acto violento. Las circunstancias sugieren que no estaba sola en sus últimos momentos, pero nadie ha reclamado su cuerpo ni ha aportado pistas sobre su identidad. Este caso, como muchos otros, refleja la vulnerabilidad de quienes podrían haber estado lejos de casa.
Un llamado a la acción
El proyecto ‘Identify Me’ utiliza herramientas avanzadas —reconstrucciones faciales, análisis de ADN, perfiles isotópicos— y publica extractos de las «Notificaciones Negras» de INTERPOL, normalmente reservadas para uso policial, con detalles como descripciones físicas, ropa, joyas o tatuajes. Sin embargo, la clave está en el público. Más de 1,800 pistas han surgido desde 2023, mostrando que la memoria colectiva puede ser decisiva.
Por eso, las autoridades piden tu ayuda. Si alguna vez oíste de una mujer que desapareció sin explicación, si un tatuaje, una prenda o un detalle te resulta familiar, consulta los casos en el sitio web de INTERPOL. Desde «la mujer embarazada con colgantes de granates» hallada en Mimeure, Francia, hasta «la joven de Saint-Denis» encontrada en una bolsa en 2021, cada historia merece un final. Tu colaboración podría ser la pieza que devuelva un nombre a estas mujeres y justicia a sus vidas truncadas.

El proyecto ‘Identify Me’, una iniciativa de INTERPOL que reúne a seis países europeos —Bélgica, Francia, Alemania, Italia, Países Bajos y España—, busca dar nombres a mujeres cuyos restos fueron hallados en circunstancias trágicas y que permanecen sin identificar, algunas desde hace décadas. España se unió a esta campaña en octubre de 2024, aportando siete casos de mujeres fallecidas de manera violenta, cuyos cuerpos fueron descubiertos en distintos puntos del país entre 1989 y 2013. Estos misterios, investigados por diversos cuerpos policiales y coordinados por la Oficina Central Nacional de INTERPOL en Madrid, son parte de un esfuerzo internacional para cerrar heridas abiertas y devolver dignidad a estas víctimas anónimas.
Estos siete casos, todos sin resolver, reflejan la complejidad de identificar a personas que podrían haber estado lejos de casa, quizás extranjeras, migrantes o viajeras cuya desaparición no fue denunciada. La Policía Nacional, apoyada en el éxito de la fase inicial de ‘Identify Me’ en 2023 —que identificó a Rita Roberts tras 31 años gracias a un tatuaje—, apela ahora a la ciudadanía para que examine los detalles publicados y aporte cualquier pista, por pequeña que sea. A continuación, los casos españoles que claman por respuestas.

Los siete casos sin resolver en España
- «La mujer del kilómetro 84» (Viladecans, Barcelona, 1989)
El 23 de noviembre de 1989, un cuerpo fue hallado cerca del kilómetro 84 de la carretera C-245, en Viladecans. Esta mujer, de entre 25 y 35 años, medía 1,60 m y tenía el cabello castaño oscuro. Vestía una chaqueta azul y pantalones negros. Su muerte fue violenta, con signos de estrangulamiento, pero no había documentos ni objetos que indicaran quién era. Tras más de 34 años, las autoridades sospechan que podría haber sido extranjera, dada la falta de coincidencias con desaparecidas locales. - «La mujer del monte Artxanda» (Bilbao, 1992)
El 18 de septiembre de 1992, cerca de un sendero forestal en el monte Artxanda, apareció el cuerpo de una mujer de entre 25 y 35 años, de 1,62 m y cabello oscuro. Llevaba una chaqueta de cuero negra y botas marrones. Fue estrangulada, pero no había pistas sobre su identidad. La hipótesis apunta a que podría ser de origen norteafricano o de Europa del Este, pero nadie la ha reclamado en más de tres décadas. - «La mujer que no estaba sola» (Premià de Mar, Barcelona, 1999)
El 17 de abril de 1999, en una habitación de hotel en Premià de Mar, se encontró a una mujer de entre 30 y 40 años, de 1,65 m, con el cabello castaño. Sus manos estaban atadas, y la escena sugería un acto violento en compañía de alguien más. Sin embargo, no había equipaje ni identificación. ¿Era turista, trabajadora o víctima de un crimen oportunista? El caso lleva 25 años sin respuestas. - «La mujer de la casa de campo» (Girona, 2005)
El 12 de junio de 2005, en una casa de campo aislada en la provincia de Girona, se descubrió el cuerpo de una mujer de entre 25 y 35 años, de 1,58 m y cabello oscuro. Vestía una camiseta blanca y jeans. La autopsia indicó un homicidio, pero el aislamiento del lugar y la ausencia de pertenencias han mantenido su identidad en secreto. ¿Vivía allí o fue llevada contra su voluntad? - «La mujer de la carretera M-127» (Madrid, 2008)
El 3 de marzo de 2008, cerca de la carretera M-127, al norte de Madrid, apareció una mujer de entre 30 y 45 años, de 1,67 m, con cabello rubio teñido. Llevaba un abrigo gris y botas negras. Fue asesinada, posiblemente apuñalada, pero no había indicios de quién era ni por qué estaba en esa zona. Su caso, abierto desde hace 16 años, sigue sin avances. - «La mujer de Malgrat de Mar» (Barcelona, 2010)
El 15 de octubre de 2010, a la orilla de una carretera rural en Malgrat de Mar, se encontró a una mujer de entre 20 y 30 años, de 1,55 m y cabello castaño claro. Vestía una sudadera gris y zapatillas blancas. Su muerte fue violenta, pero no había testigos ni pertenencias. La policía cree que podría haber sido extranjera, pero 14 años después, sigue siendo una desconocida. - «La mujer del pantano» (Madrid, 2013)
El 9 de mayo de 2013, en un pantano cerca de Madrid, se halló el cuerpo de una mujer de entre 25 y 40 años, de 1,63 m y cabello oscuro. Llevaba un vestido rojo y un collar plateado. Fue asesinada, y su cuerpo arrojado al agua. Sin documentos ni denuncias que coincidan, este caso de hace más de una década sigue siendo un enigma.
Un llamado a la memoria colectiva
Estos siete casos, investigados por la Policía Nacional, la Guardia Civil y cuerpos autonómicos, son ahora parte de un esfuerzo global que incluye reconstrucciones faciales, análisis de ADN y detalles como ropa o joyas publicados en el sitio de INTERPOL (www.interpol.int/IM).
El inspector Francisco Javier Álvarez, jefe del Grupo 5 de la Oficina Central Nacional de INTERPOL en España, subraya: “Todos los resultados serán coordinados desde Madrid. Necesitamos que la ciudadanía nos ayude a mirar al pasado y encontrar respuestas.”
«El éxito de identificar a Rita Roberts en 2023 —una británica asesinada en Bélgica en 1992, reconocida por su tatuaje tras el primer llamamiento— inspira esperanza. En España, actrices como Luisa Martín y Mabel Lozano han prestado su voz para difundir la campaña. Si alguna prenda, un lugar o una historia te resulta familiar, tu aporte podría ser clave. Estas mujeres, olvidadas por el tiempo, merecen recuperar sus nombres, y la justicia, aunque tardía, sigue siendo posible.

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