Si estuviéramos en el Congo o Kazajistán políticamente hablando el consejero de presidencia de la Junta de Andalucía seria una pieza de caza mayor peligrosa pero como no estamos en esos países sino en la bella Andalucía hay que decir que el consejero es una gran persona dotada de grandes habilidades de la máxima confianza del presidente de la Junta Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla, quedando absolutamente descartado que pueda aspirar algún día a ser presidente sustituyéndole, sí Moreno sucumbe y termina sucediendo a Feijoo en vez de Díaz Ayuso, bonita batalla.
De los que andan por estos lares puedo presumir de conocer bien y a fondo al inquieto paisano Antonio Sanz, eterno delfín de Javier Arenas. Esto me lo reconoce hasta Manuel Jiménez Barrios, «Sanz es el consejero con más poder que nunca ha existido en el Ejecutivo andaluz» tanto que muchas veces se pasa horas y horas consultando informes, dossiers propuestas, documentos confidenciales y de esos asuntos, es un trabajador puntilloso y nada exigente con quien sabe hacer su trabajo pero muy exigente con quien no lo sabe hacer y algunos tiene a su alrededor…
Un viejo lobo socialista me decía el otro día que se ve poco salir a la superficie a la Ballena Blanca primero porque se sabe objetivo de los buques balleneros y segundo porque en el fondo se está más a salvo de miradas indiscretas y, sobre todo, porque las ballenas son muy vulnerables cuando están en la superficie así que cuando hay balleneros cerca hay que procurar estar a una profundidad adecuada.
Recuerdo nítidamente al repeinado Antonio Sanz viniéndome a ver a ver al estudio de Radio Jerez donde yo trabajaba como jefe de informativos, con gran éxito por cierto, qué hay que decirlo todo, me traía su comunicado de nuevas generaciones y yo no tenía ningún inconveniente en darle cancha y en huequecito en los informativos.
A partir de ahí no le perdí la pista, ni el a mí ni yo a él, con lo cual se me escapan pocas cosas que haya hecho a lo largo de estos últimos años como rodearse de una guardia pretoriana que discute poco y trabaja lo justo y donde brillar es un terrible error.
Pero no vayan a creer que todo van a ser críticas en absoluto Antonio Sanz es un bombero político en toda regla experto en apagar fuegos y de paso sepan que es un radioaficionado consumado y un miembro muy activo de la red de Protección Civil.
Una forma de ver el estado de de ánimo de Sanz es escudriñar los gestos que hace cuando interviene su jefe Moreno Bonilla en el Parlamento andaluz en alguna sesión parlamentaria.
Es como un libro abierto y se ve que en el PSOE no todo el mundo lo conoce a fondo ni sabe de sus tácticas ni del afán tremendo en acumular información sobre el resto del personal.
Sanz puede que sea o no presidente de la Junta Andalucía cuando se vaya Moreno Bonilla pero no hay banquillo actualmente en el PP, salvo Fernández Pacheco, que compita con él y para colmo tiene una enorme influencia en la política de contrataciones de personal de confianza.
Si hubo una mesa camilla algún día se sabrá con todo lujo de detalles porque la gallina siempre termina cantando, si hubo una buena mesa camilla se sabrá quién la componía en función de qué objetivos y qué resultados reales tuvo.
Para hoy domingo no está nada mal si esperaban que les iba a contar quiénes forman parte de la mesa camilla esto es como la película Fama la fama cuesta así que ya saben lo que dice a continuación el protagonista de la película.
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