Panorama / Pepe Contreras/ + AI
Juan Manuel Moreno Bonilla, presidente de la Junta de Andalucía desde 2019 y líder del Partido Popular (PP) en la región, ha mantenido una posición sólida tras conseguir la mayoría absoluta en las elecciones autonómicas de junio de 2022, con un 43% de los votos y 58 escaños. Desde entonces, las encuestas han reflejado una estabilidad notable en su popularidad y en la intención de voto hacia el PP, consolidándolo como un líder bien valorado tanto dentro como fuera de su partido. Según los barómetros recientes del Centro de Estudios Andaluces (Centra), Moreno sigue siendo el político más conocido y mejor valorado en Andalucía, con notas que oscilan entre 5,58 y 5,96 sobre 10, dependiendo del sondeo, y un nivel de conocimiento superior al 95%.
La última edición del Barómetro Andaluz de diciembre de 2024, publicada el 16 de diciembre de 2024, muestra los siguientes resultados de estimación de voto para las elecciones autonómicas en Andalucía:
- PP: 43,5% (57-59 escaños)
- PSOE: 21,4% (26-27 escaños)
- Vox: 13,3% (13-15 escaños)
- Por Andalucía (Sumar): 7,5% (6-8 escaños)
- Adelante Andalucía: 4,1% (2-3 escaños)
- SALF (Se Acabó La Fiesta): 3,7% (0-2 escañ
Por ejemplo, el barómetro de diciembre de 2024 del Centra estima que el PP obtendría un 43,5% de los votos (57-59 escaños), manteniendo la mayoría absoluta con una ventaja de más de 22 puntos sobre el PSOE (21,4%, 26-27 escaños). Incluso una encuesta más reciente de Sociométrica (febrero de 2025) proyecta un 45,5% para el PP (57 escaños), lo que sugiere que, hasta el momento, no hay signos claros de una bajada significativa en su popularidad que ponga en riesgo su posición.
Factores que podrían influir en un adelanto electoral
El calendario electoral oficial sitúa las próximas elecciones autonómicas en junio de 2026, al cumplirse los cuatro años de la legislatura. Sin embargo, Moreno tiene la prerrogativa de disolver el Parlamento y adelantar los comicios si lo considera estratégicamente conveniente. Una bajada en su popularidad según las encuestas podría ser un factor desencadenante, pero esto dependería de varios elementos:
- Desgaste político: Tras más de seis años en el gobierno, el PP podría empezar a sufrir un desgaste natural. Problemas como la gestión de la sanidad, la sequía o controversias recientes (como los contratos de emergencia del Servicio Andaluz de Salud o el cese de la interventora general en enero de 2025) podrían erosionar su imagen. Sin embargo, las encuestas actuales no reflejan aún un impacto significativo.
- Presión de la oposición: El PSOE, ahora liderado por MJ Montero,, intenta capitalizar errores del gobierno, como la moción de censura en Jaén en 2025, pero no ha logrado remontar significativamente en las encuestas. La fragmentación de la izquierda (Por Andalucía, Adelante Andalucía) limita su capacidad de desafiar al PP.
- Estrategia política: Moreno podría optar por un adelanto si percibe una ventana de oportunidad para consolidar su poder antes de que un hipotético desgaste se traduzca en una pérdida de la mayoría absoluta. En 2022, adelantó las elecciones de diciembre a junio aprovechando su buena imagen y la debilidad de la oposición, una táctica que resultó exitosa.
- Contexto nacional: La situación del PP a nivel nacional, liderado por Alberto Núñez Feijóo, y las elecciones generales previstas para 2027 podrían influir. Si el PSOE de Pedro Sánchez mantiene el gobierno central y muestra fortaleza, Moreno podría adelantar los comicios para evitar que un cambio en el ciclo político nacional le afecte.
Evaluación de las posibilidades de adelanto
A fecha de 1 de marzo de 2025, no hay evidencia sólida de una bajada pronunciada en la popularidad de Moreno que justifique un adelanto electoral inmediato. Las encuestas muestran una ligera fluctuación (por ejemplo, un leve descenso del 46,1% en abril de 2024 al 43,5% en diciembre de 2024 según el Centra), pero esto no compromete su mayoría absoluta. Además, el PP ha consolidado su hegemonía tras absorber gran parte del voto de Ciudadanos y mantener a raya a Vox, que oscila entre el 11% y 13% en intención de voto.
Sin embargo, las «turbulencias» recientes en su gobierno, como las citadas por EL PAÍS en febrero de 2025 (controversias en educación, contratos cuestionados y tensiones internas), podrían ser un aviso. Si las encuestas futuras reflejan una tendencia descendente sostenida —por ejemplo, cayendo por debajo del 40% y acercándose al umbral de los 55 escaños necesarios para la mayoría absoluta—, Moreno podría verse tentado a adelantar las elecciones a finales de 2025 o principios de 2026 para evitar un escenario de incertidumbre. Por ahora, su estrategia parece ser la de agotar la legislatura, confiado en su posición dominante.
Conclusión
Las posibilidades de un adelanto electoral en Andalucía por una bajada en la popularidad de Moreno son bajas en el corto plazo, dado que las encuestas actuales (marzo de 2025) no indican un declive significativo. No obstante, si el desgaste se intensifica en los próximos meses y la oposición logra articular una alternativa creíble, el adelanto podría plantearse como una jugada preventiva. Todo dependerá de cómo evolucionen las encuestas y el contexto político en el segundo semestre de 2025. Hoy se reúne, por cierto, la Comisión Ejecutiva Regional del PSOE-A.



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