
Este informe estratégico de Inteligenia, fechado en octubre de 2025, ofrece un análisis prospectivo sobre la migración irregular entre Marruecos y España con la mirada puesta en el año 2030. El documento examina cómo el flujo migratorio es utilizado por el reino alauí como un mecanismo de presión política y diplomática, afectando directamente la seguridad nacional española. A través de un estudio de diversas variables, se identifican las rutas atlántica y mediterránea como puntos críticos de saturación operativa y vulnerabilidad social. El análisis también clasifica a los actores clave, desde instituciones como FRONTEX hasta redes criminales, para evaluar su influencia en la estabilidad del Mediterráneo occidental. Finalmente, el texto plantea escenarios futuros que dependen de la cooperación bilateral y la volatilidad en la región del Sahel.
Cinco razones por las que España y Marruecos NO entrarían en guerra.
- Interdependencia comercial y económica muy fuerte. La relación bilateral mueve unos 22.750-23.000 millones de euros al año y España es el primer socio comercial de Marruecos dentro de la UE. Un conflicto armado destruiría de inmediato inversiones, cadenas de suministro industrial (automoción, textil) y flujos turísticos en ambas direcciones.
- Marruecos es clave en el control migratorio que España necesita. Rabat actúa como «gendarme» de facto de la frontera sur de Europa. Pese a las fricciones de la crisis de Ceuta de julio de 2026, a ambos gobiernos les interesa mantener los canales de cooperación policial y de repatriaciones (más de 70.000 personas fueron retornadas a Marruecos tras la avalancha del 30-31 de julio).
- Desincentivos por las alianzas internacionales de cada país. España está integrada en la OTAN y la UE; Marruecos mantiene lazos militares estrechos con EE. UU. y Francia sin ser miembro de una alianza formal. Un conflicto abierto arrastraría a terceros actores (UE, Francia, EE. UU.) que tienen fuerte interés en evitar una guerra en el Estrecho.
- Coste político y diplomático internacional. Ante la crisis de Ceuta, la respuesta de ambos gobiernos fue diplomática (reunión urgente de ministros de Interior de la UE solicitada por Sánchez, mediación europea), no militar. Von der Leyen calificó lo ocurrido de «inaceptable», pero ningún actor institucional planteó una respuesta bélica.
- Vínculos humanos y económicos profundos. España recibió 4,6 millones de turistas con destino Marruecos en 2025, existe una amplia comunidad marroquí residente en España y empresas españolas (Inditex, sector de automoción vasco, etc.) tienen inversión directa relevante en Marruecos. Estos lazos generan grupos de presión internos contrarios a cualquier escalada.

